ES DE VERDAD!

domingo, 9 de marzo de 1986

más que compartir una lágrima o una sonrisa, lo que me gusta es poder compartir el aire. que ambos respiremos lo mismo.
y que con eso todo esté bien, que sólo eso sea suficiente. es que pa qué más.
qué más quiero yo que ser parte de ti? no, nada. cuánto más tendría que yo suspirar para sacar todo esto que me ahoga hasta los huesos. hasta dónde tendría que caminar para terminar de pensar en ti?

además de compartir el pasto, el sol y el viento... es el sonido de los pájaros lo que me gusta poder compartir. que ambos escuchemos lo mismo, y que al sentirte junto a mí todo vuelva a estar bien, recordar al mirarte que todo es suficiente. y que siempre hay más.
siempre vuelve a ser más...
el viento corre más fuerte, el sol es más intenso, el pasto se hace cada vez más oscuro. el aire se respira mejor, los pájaros cantan más canciones. yo no sé. para qué le vamos a dar más vueltas?
el camino se torna siempre corto cuando tienes ganas de caminar
la vida se hace larga en una espera
los paisajes son más bonitos si te fijas en ellos
es el detalle que importa
la palabra no dicha quizás estaba de más.
más que compartir un abrazo y una palabra.. lo que me gusta compartir es cómo me veo tapándome la cara. y con esa puntada en el pecho que me amarga.
qué dolor más intenso es el de la desdicha
cuánto rato más habrán de arder?
cuántos días más tendré que esperar.
era el humo de mis ojos lo que había para oler. el fuego que los quema me terminará por irradiar.
qué sabor más placentero
recorre ahora mis ropas
la suavidad del olvido no me encontrará jamás.

más que compartir una lágrima o una sonrisa, compartir mi llanto desconsolado y mi ataque de risa es lo que me gusta.
que ambos lloremos y riamos lo mismo. y que esté bien y sea suficiente para ser más.
para ser más felices.
con quién más podría querer yo compartir el viento y el pasto, compartir el sol, el aire, el sonido de los pájaros. la vista silenciosa, la palabra no dicha, un abrazo, el sabor que me impregna, el oscuro camino en una noche con estrellas inexistentes.

a quién más querría yo tatuar en un árbol.
y recorrer la vida tras el viento que golpea mi piel semidesnuda provocándome el frío que me hace excusarme para poder guardarme bajo tus brazos y bajo tu aroma profundo que me abruma los poros con la suavidad del olvido. porque contigo el mundo olvido.
y no necesito más que eso. mmm... sí, parece ser suficiente.
ni que no fuera yo a saber que todo importa, que vale la pena darle tantas vueltas. que la tristeza igual sirve para ser feliz.
que tras mi imagen tapándome la cara con un puntada en el pecho más que algo amargo era algo con vida.
algo que me daba vida, por algo que me hace vivir.
qué más importante en mí que esto, qué mejor que llorar de felicidad.

cómo no vamos a darle vueltas a esto
demos más vueltas, recorramos la vida tras el viento.

pero no me pidas que sigamos igual
porque nada volverá a ser igual. te digo, será todo distinto
el color de mi piel cambia, el sabor de mis labios, la suavidad de mi pelo
ahora todo es diferente

cada vez que me despierto las cosas cambian
en cada amanecer la vida para mí es otra cosa
y es que cada segundo hace de mi sentimiento algo más intenso. y de mi pensamiento algo más real.

no me pidas que sigamos igual
te digo, ahora es distinto
y nunca será igual que ayer.

porque mañana
todo va a ser mejor.

Piedras en el camino

sábado, 8 de marzo de 1986

Se podría decir que jamás antes hasta ahora había escrito aquí sobre ti. Lo que no quiere decir necesariamente algo, en realidad.
Cuántas veces no te he dicho ya todo lo que me pasa. En cuántas oportunidades no he tratado yo de explicarte la magnitud de todo esto.

"Si tan sólo pudieras entender"
No hay mucho qué entender.

Con el pasar de los años hay eventos de los cuales podemos rescatar una u otra cosa. Gente de la que podemos aprender, personas que nos han entregado cariño, personas que nos han entregado conocimiento. Todo lo que nos ha llevado a tener esta personalidad que poseemos ahora. Este carácter choro, o el antipático. El ser tímido, el ser orgulloso, el ser cariñoso o qué sé yo.
Pero eres lo que eres por lo que has pasado, por lo que has aprendido, o porque simplemente es tu esencia mezclada con las experiencias de tu vida?
Hay piedras que recogemos del camino y que las guardamos para siempre.
Pa qué? No sé.

Pero lo hacemos, once and again. Y al final tenemos un saco lleno de piedras azules y verdes y redondas y con forma de un loco con gorrito además de muchas otras.
Entonces empezai a ser como selectivo, sipo, te ponís cuático. Ya no te gusta cualquier piedra.
Porque igual en el camino hay caleta pero ni cagando las recogís todas, las más bacanes no más.
Y así en el trayecto se pone cada vez más difícil, más complicado es cada vez superar a la anterior.

Las verdes, las azules, las con forma de loco con gorrito, después las piedras que cantan, luego las piedras que abrazan, las piedras que te sonríen.
Qué hacer ahora?
Qué hacer si en tu camino ya no encuentras piedra alguna que supere a la anterior... Si caminas y caminas sin añadir a tu saco una nueva, una más bonita... Tantos kilómetros van ya de recorrer.

No sé po. Podrías simplemente dejar de caminar, descansar.
Podrías correr, podrías recogerlas todas igual no más.
O podrías esperar. Y seguir caminando.

Sabes?
Yo hice todo eso.
Las piedras cada vez más lindas que iba encontrando finalmente terminaron por traicionarme, porque ya no pude encontrar ninguna otra. Sí, me puse selectiva, me puse cuática. Exigente con lo de las piedrecitas éstas.
Y me cansé y no quise niuna huevá más. Así que de ahí me fui a la rápida, en la impaciente, porque igual estaba picá. Después me fui en la de recoger algunas aunque no me gustaran tanto, si igual filo, quizás las estaba mirando en menos. Muchas las ví así igual y resultaron ser bonitas también, pero no tanto como la que yo buscaba, nunca tanto.
Luego, esperé. Y estaba bien así. Me hice la idea de seguir mi camino sin recoger nada, era el camino y yo, solos, forever. Lo que era bueno de cualquier forma, porque mi libertad preciada es también muy importante.

Eso pasó...


Hasta que llegaste tú.


Tú eres esa piedra que por mucho tiempo no pude encontrar, más linda que la anterior de diamantes bañada en oro con perlas de colores. Eres lo que por mucho tiempo quise hallar en mi camino, lo que siempre quise añadir para que me acompañe. Lo que estuve esperando.
De qué otra forma te podría yo explicar?
Si tan sólo pudieras entender.

Eres lo que estaba buscando, simplemente, por todo lo anterior. Necesitaba encontrarte a pesar de mi exigencia y mi selectividad. Y lo hice, te encontré. Desde lo lejos vi tu destello, cómo caías desde el cielo tras la luz, porque más que una piedra tenías pinta de ser algo así como un meteorito.
Me acompañas e iluminas mi vida haciéndola más brillante. Quizás eres las estrella que yo siempre veía en mi caminar y que cayó a la tierra porque también me vio a mí.
De ser así, entonces, podríamos decir que ni la atmosfera pudo evitar que nos pudiésemos hallar. Yo creo que sí eres la estrella que siempre quise guardar, la piedra más brillante del cielo que desde lejos anhelaba tener para mí, y que ahora tengo. Que me acompaña y me guía y a la que valoro tanto.
Porque a los lejos cuando la ví caer corrí a buscarla y ahí estaba para mí. La que ahora sigue conmigo.
Mi estrella.. Mi luz.

Eres todo lo que yo precisamente quería. Por eso, gracias.
Gracias por brillar desde lo lejos, por encontrar mi mirada. Por acompañarme en mi camino.

Por no hacerme olvidar mi preciada libertad... Sino por hacer querer compartirla contigo.
Por llegar a mí.
Y hacerme así... Tan feliz como hoy lo soy.

5:56

viernes, 7 de marzo de 1986



matémonos escuchando trains y luego nos reunimos cuando estemos a la chucha. viendo el paisaje desde arriba de un tronco muerto desolado y tirado más allá del océano. desde encima podemos ver el universo.
vamos al bosque a cazar mariposas y a recoger flores, para bañar nuestro hogar con los bellos colores, para que vivamos el aroma de un lindo día de primavera.
podemos vivir en una casa hecha de vidrio y así nunca dejar de ver el paisaje. y comprarnos una cama gigante con variados resortes para que así nunca se nos seque la esperanza de poder saltar. de poder bailar.
y podríamos ver las estrellas incluso durante el día. y observar a los lobos marinos y escuchar sus ladridos, sentir su fuerza... y su dolor.
la concepción del tiempo en este entonces no existiría, postrados allá a la chucha con mariposas y animales marinos bajo el océano. el cual sería algo así como nuestro patio.
invitaríamos entonces a nuestros amigos para los asados, para las fiestas, para los aniversarios..
de amor, de cariño, del primer abrazo, del primer roce.

pintaríamos la vida con nuestros colores. y dibujaríamos en las hojas secas cada nueva experiencia sentida tras un beso.
deberíamos salir y comprarnos también una playa, una playa y un pájaro. para salir volando entre las montañas. y recoger nieve, y adornar nuestras navidades con bolas gigantes. y hacer guerras de cojines sólo para finalmente poder sentir las plumas bailando alrededor, cayendo de a poco, cantando para ti.
podríamos sentir la tensión del agua al depositar nuestras manos en su superficie, y luego por sus movimientos el agua podría besar nuestra piel de a poco, te enseñaría a sentir eso, sin siquiera yo querer.
podría también enseñarte la forma de los animales cuando nos tiremos en el pasto a mirar las nubes. te mostraría la diferencia entre los amaneceres, y nos enamoraríamos cada día más de los colores. y entonces podríamos llorar con sólo saber que van a estar ahí en cada momento, y que nunca tenemos que dejar de verlos, porque ellos siempre estarían para nosotros. y todos los días podría ver las nubes de colores contigo.

lo malo
es que nunca podríamos soñar con morir con trains ni comprarnos una cama gigante ni tener una casa para vivir con mariposas.
quizás nunca me pueda subir a un tronco enmohecido por el océano. probablemente los vidrios no sean suficientes para querer ver las estrellas.
tal vez nunca pueda compartir contigo mi café de la mañana ni cocinarte los frutos del campo, ni cosechar mazorcas sólo para no tener que decirle simplemente choclo.
quizás nunca pueda dejar de hablarte por pretender que las palabras ya no son necesarias. ni bailar contigo las noches, ni escuchar nuestras canciones favoritas con el volumen al máximo para que todos también disfruten con nosotros el placer de estar juntos.
la vida no me dejará tenderme en ese pasto ni recoger las flores del bosque. ni comprarme un pájaro, ni recoger nieve de la montaña.
tal vez nunca podré hacerte reir al despertar, ni durante las tardes. quizás no podamos siquiera soñar con tener un patio construído por agua oceánica llena de peces dispuestos a darnos la capacidad de llorar por la emoción de ver sus colores. y sus combinaciones.
las plumas ya no serán las mismas. las mariposas no van a querer volar hacia nosotros.
y por eso tengo que dejar de pretender que estos 5 minutos y 56 segundos de magia serán suficientes. detenerme solamente... y seguir aquí.
dejar de imaginar mi muerte contigo...

y seguir viviendo esta vida sin ti

no vas a entender

jueves, 6 de marzo de 1986

nadie entiende
nadie entiende y nadie sabe lo que se pierde
capaz que ahora leas esto y tampoco caches. es lo más probable.
pero ¿quién sí?
si al final nadie podría llegar a saber
no puedes pretender comprender algo que está escrito a la mitad, o de un tercio tan sólo.
es una letra cortada, una frase quemada... el esbozo de un pensamiento tan complejo. no podrías llegar a saber.
pero da lo mismo eso y todo lo otro y lo que algún día lo va a ser
porque estás aquí ahora ya y yo escribo para ti, es ésa la intención.
y yo te escribo siempre, y yo te pienso siempre.
y te escribo porque te vi ayer, y porque me abrazaste.
te escribo porque me miraste, porque estuve contigo riendo, porque estuve contigo cantando.
te escribo porque puedo tirarme encima tuyo y empujarte, porque puedo golpearte.
porque puedo hablar 5 estupideces por segundo y en vez de mirarme raro me sigues la corriente y lo encuentras normal.
te escribo porque puedo pasear contigo adentro de una caja por av. alemania, y porque podemos cantar bien alto canciones de la radio.
porque puedo contigo hacer una lista y enumerar y encontrar más de 50 cosas geniales que hemos hecho juntos (cosas que jamás diré porque son tan idiotas que me da verguenza admitir).
te escribo porque puedo hacer una lista también con 200 palabras que se nos han pegado de los comerciales.
te escribo porque puedo dibujar corazones en tus cuadernos de macho y muchas flores, porque puedo regalarte los arcoiris.
porque puedo robar de tu tiempo un minuto para mí.

te escribo porque nunca te veo, porque nunca sé nada de ti.
porque estás tan lejos y porque ya nada es lo mismo. porque cuando vuelves tampoco te veo.
te escribo porque me amas, porque me extrañas, porque siempre quieres que esté contigo.
también te escribo porque te conocí un día de enero, un tonto día de enero, un súper loco día de verano.
porque en tu cumpleaños podremos cantar y llorar.
y porque podremos subirnos a un bus para irnos a la chucha.
te escribo porque yo también te extraño.
y porque no te conozco.
porque a veces me pareces tan cercano, y al segundo eres tan distante.
porque me gustaría pasar al menos una tarde contigo. y reirnos y pasear adentro de una caja o hablar 5 estupideces por segundo.
porque me gustaría que tú también me conocieras.
porque quisiera que te dieras la oportunidad para mí. porque me gustaría que no tengas que perderme. que no tengas que verme pasar y verme ir.
te escribo para decirte que aproveches esta oportunidad,
y las demás.
y porque de eso se trata al fin y al cabo.
y también te escribo porque hoy te fuiste.
y porque también te quedas.
porque te veré más tarde y porque no te voy a ver tampoco. porque ayer no me pescaste.
te escribo porque ayer no me miraste.
te escribo pensando que tal vez puedas entender... esperando que algún día puedas entender.
pero nadie sabe nada y nadie lo entiende.
y nadie nunca podría.
porque esto es para ti,
pero las letras están cortadas
las palabras están quemadas

este esbozo es tan pequeño
pero el pensamiento es increíble

no tiene nada que ver

miércoles, 5 de marzo de 1986

a ratos todo se complica, pero es como si fuera sólo en tu cabeza.
pq mirai pal lao y están todos happy. ves a todos los aparentemente normales y simples seres humanos viviendo la misma vida aparentemente normal y simple que puedes estar viviendo tú. y quizás sienten lo mismo y quizás piensan lo mismo. ¿cuál es el problema entonces?
...que te sigues sintiendo así, diferente. y bueno, tal vez lo eres.
tal vez eres una de esas personas a las que les gusta estar una tarde tiradas en la cama viendo películas de monos, o salir a caminar por las calles que ya conocen, una y otra vez, sin tener dónde ir, sólo por el hecho de querer salir a caminar porque el día estaba bonito. o sino una de esas personas que tienen cuadernos azules en los que escriben todo lo que hacen para poder recordar después eso tan lindo que una vez olvidaron. o eres de aquellos que aprecian el valor de un detalle, de un gesto, de una mirada, de un abrazo, de un roce tan sólo. (si tan sólo...)
tal vez te guste también ver películas de monos. o pasear por las calles o mirar el cielo con la esperanza de entender la belleza de las nubes y el increíble paisaje que pintan esos colores. tal vez te guste también escribir. o tal vez también seas una de esas personas fáciles de querer, esas que te conmueven, de esas personas que constantemente enamora, esa que siempre enamora.
quizás tampoco comprendes a veces al mundo, o probablemente lo entiendes tanto que por eso te confunde. es que nadie más se da cuenta, y eso a ratos se vuelve tan complejo. tan complejo dentro de algo tan simple, porque al final todo es así. y nadie te mira realmente, pq si lo hicieran no tendrían que escuchar.

y luego la incertidumbre. porque no sabes qué hacer. no sabes si estás mal tú o los demás. si cambiar, si seguir así. si arriesgarte... si lanzar la primera piedra.

a veces quisieras esa vida tan aparentemente normal y simple
pero a veces no

a veces te gusta ser así
aunque nadie nunca te conozca ni te entienda, aunque nunca puedas compartirlo todo, aunque nunca nada te complemente porque pareces ya ser el complemento perfecto.
ser así y sentir que el amor no te hace daño
y que la muerte está bien
y que el sexo no es tan importante

y sentir emoción por esa gota de lluvia que te cayó en la cara o por oler el pasto mojado cuando sales en la mañana

quizás también eres así
o quizás no
y da lo mismo en verdad... porque de todas maneras ni siquiera me importa.

Algunas cosas que quisiera decirte

martes, 4 de marzo de 1986

Quisiera decirte cuánto me haces falta a veces, y cuánto te recuerdo y me gustaría explicarte lo que siento cada vez que veo tus fotos, y tus fotos conmigo, y cuando yo te amaba y cuando no dejabas de estar junto a mí.

Lo mucho que me gustaba que no nos despegáramos nunca, y viajar contigo y hablar mil horas, y que me miraras y me sonrieras, y que me abrazaras y ver lo feliz que te hacía el verme sonreir a mí.

Luego las cosas fueron cambiando, pero aún yo sentía todo tu amor, por las cosas que hacías, por lo que dejabas de hacer. Y si bien alguna vez tuvimos problemas, quisiera decirte que en el fondo siempre supe que lo hiciste todo por mí, y por mi bien, y no pensabas en ti y sólo en mí, y que las cosas que sucedieron tampoco fueron culpa tuya. Y que quizás también en parte fueron culpa mía. Y que la culpa no es de alguien en especial de todas maneras.

Quisiera decirte cuánto aprecio que hayas estado siempre conmigo, que nunca me hayas dejado sola. Que hayas llorado conmigo mis penas, que hayas reído conmigo mis alegrías.

Quisiera que supieras cuánto te sigo amando, y que tu recuerdo me sigue constantemente, sin dejarme alguna vez.

Quisiera que supieras que en mis sueños sigo viéndote cada noche, y que cada noche es algo distinto, pero que aún así sigues estando ahí y sigues estando ahí conmigo, en cada momento, en cada segundo, en cada acción.

Y tu sólo recuerdo es el que me cuida. Y tu sola existencia nunca se borrará de mí.
Porque siempre estarás en mi memoria.
Porque sigo sintiendo que me cuidas.
Porque aún me siento entre tus brazos... Tan protegida...

Aún soy feliz cuando sé lo feliz que fui contigo.


Pero, con quién voy a ver el fútbol ahora?
Con quién voy a ver el tenis ahora.
Con quién me iré de vacaciones.
Quién hará ahora los asados.
Quién celebrará conmigo?

Quién me va a ver crecer?


Papá, quién será ahora el que me lleve al altar?

No serás tú...
Cuánto quisiera que fueras tú...

Maldito camino

lunes, 3 de marzo de 1986

Es extraño. Cuando estai en esa puta disyuntiva y sabes qué hacer, pero de repente igual te sientes entre la espada y la pared.

Y miras a un lado y ves un camino, el que siempre ha estado ahí, el que te causa emoción, ese que te llama como normalmente suele llamarte, el lógico.
Y miras al otro lado y ves un camino nuevo, el divertido, el interesante, el que te imaginabas desde hace un tiempo, el inesperado.
Los dos te gustan porque son distintamente atrayentes para ti. Y luego vuelves a mirar.
Y wn te dai cuenta de que ambos lados tienen fallas y entonces no cachai qué hacer.
Porque el primer camino es como tan de siempre y típico y es el que se supone que debieras de seguir, pero tan normal que tú sabes perfectamente a dónde te va a llevar... Y lo peor es que de todas formas te atrae, aunque sepas que no quieres ir para allá.
Y en el segundo camino ni siquieras sabes si tiene fin, si tiene comienzo, si tiene algo o si no tiene nada. Y quizás eso es lo que quieres ahora. Quizás eso es lo que necesitas.
¿Quién más que tú puede saber qué es lo que realmente necesitas?

Maldito camino normal que te confunde. Maldito sea el día en que lo tomaste por primera vez sin saber que verías esos paisajes por los que te llevaría. Maldito el momento en el cual aquellos paisajes comenzaron a gustarte y además maldita sea esa puta mañana en la cual te despertaste sintiendo la necesidad de seguir caminando por ahí. Porque para este entonces el camino comenzó a ser distinto, el viaje había cambiado, los paisajes no eran tan bellos... El fin no era el mismo. Y dejaste de sentir las ganas de caminar por ahí. Y dejaste el camino para irte sólo un poco menos lejos, y más despacio, con más cuidado. Con la precaución de no volver a caer en aquel viejo rumbo que te llevaba, sin dejarte ya el dulce saborcito de color, de aromas, de belleza, de amor, de alegría.

Luego llega el ayer.
El ayer que te dejó encontrar la ruta número dos, la entretenida, la top, la 100% new. Y obvio la tomaste, ni tonta, porque querías probar algo distinto, porque te hacía falta, porque tenías ganas de conocer aquellos lugares a los cuales te llevaría. Y lo pasaste bien y te reiste y disfrutaste y hasta te embriagaste de locura en ese camino, en ese puto y maldito y puto y maldito camino.
No tenías idea de que en algún momento los caminos se iban a cruzar, por la cresta.
Y tuviste que volver a escoger!
Y lo hiciste! Maldita sea!

Maldita sea...
Maldita sea porque no puedes arrepentirte ahora. Porque no puedes saber de una vez si escogiste bien.
Maldita confusión.
Maldito camino viejo.
Maldita incertidumbre.

Y por qué no puedo saber si a ti también te gusta.
Y por qué no puedo saber si a ti también te emociona.
Y por qué no puedo pretender creer que siempre estará ahí. :(
Y por qué no puedo matar la maldita incertidumbre. Me da miedo. Maldita sea.

Ven acá.
Ven, ven y camina conmigo.
Acabarías con mi miedo... con mi maldito miedo.

Maldita sea, ya siento que de nuevo lo necesito. El camino viejo.
Ven acá!
Ven, acompáñame...

¿Caminarías conmigo?

Mala onda

domingo, 2 de marzo de 1986

Me carga. Porque todos se creen con el derecho de ponerse sobre los demás y a nadie le interesa la opinión del resto.
Y sí, quizás yo también esté mal, y de hecho me doy cuenta de que lo estoy, y que hago huevadas y que me mando cagadas y que actúo justo de la forma en la que no quiero actuar, y tengo esa maldita voz en mi cabeza repitiéndome una y otra vez lo muy estúpida que estoy siendo, porque en aquel fondo sé que está mal. Pero igual lo hago. Me dejo llevar.
Y así son todos, se dejan llevar y cometen errores... ¿Se dan cuenta?.
Y cada uno piensa tener razón y suponen tantas incoherencias sólo por no darse la maldita paja de detenerse a pensar en cómo realmente es.
Nop, ustedes prefieren SUPONER.
Y se enojan y se molestan y se amargan y se cagan la vida por ideas imbéciles, y luego se dan cuenta de que estaban en un error, pero ya es tarde po, ya es súper tarde.
Eso de ser tan orgulloso, eso de ser tan intransigente, eso de ser tan vaca.
¿De dónde proviene tanta desconfianza?
No sabes tener tus ideas claras... No podrías mantenerlas.
Te domina la emoción.


Y a mí eso me carga.
Porque pasas por sobre mí, pasas por sobre él, pasas por sobre todos. Y te da lo mismo!
Más encima después hay que entenderte...
1. Porque somos tus amigos.
2. Porque te queremos.
3. Porque nosotros podemos perdonar.

Y tú, ahí te quedas, igual que siempre, porque sabes que todos caen en esos errores.
Y de esta forma te pueden entender, y te lo van a dejar pasar.

Pero, ¿sabes?

Hay gente que se cansa.
Hay gente que lo pasa mal.
Hay gente a la que le afecta.
Hay gente a la que le importa.
Hay gente que no merece tu mala onda.


Hay gente que no es como tú.

Horizonte vertical

sábado, 1 de marzo de 1986

Desde cuándo pretender que tus amigos te van a ayudar siempre ha sido motivo para ser tan barza?
Es esa fea costumbre de predisponer del tiempo y de la voluntad de los demás, pero wn qué onda, qué te crees para ser tan barza?
Y después cuando es al revés y eres tú quien se ve involucrado en un problema ajeno... PAF! no estai. ...Cómo puedes ser tan barza?
Ser o no ser barza, ¿a quién cresta le importa?.
Pues, hay gente a la que sí.

Quizás el problema es que cuando haces las cosas no te das cuenta del grado en el que puedes influirle a alguien, como aquellas veces en que una simple y estúpida frase te queda dando vueltas en la cabeza por horas, y no tienes idea de por qué, y la persona que la dijo no tampoco tiene idea y jamás va a llegar a saber que tuvo el poder de decir algo que iba a dejar pensando a alguien, todo un día, toda una vida.


Qué extraños superpoderes desconocidos que pocos saben usar. A ratos se abusa.


Robaré un trozo de tu mente.
Tras este texto. Sentada en esta silla.

Finalmente todo se trata del tiempo.
De cómo los segundos pasan y pierdes el tiempo. Y de esa puta incertidumbre: ¿podría estar haciendo algo mejor?.

Sigo robándote trozos de tu mente...
Y te robo el tiempo, y te robo estas lindas letras.
También robo tus ojos, y también te robo esa tranquila respiración.

¿Podrías estar haciendo algo mejor?




A veces mandas todo a la mierda, porque, ¿a quién cresta la importa?.
Puedes pensar que no hay nada mejor por hacer (aunque siempre lo hay).
Puedes pensar que no importa si hay algo mejor, porque ya estás aquí, y ya es ahora.
Y el pasado no existe.
Y el futuro no existe.
Y al final todo es tan confuso... No sabes dónde estás y por qué estás ahí si podrías estar en un lugar mejor, acompañado de gente mejor y hablando cosas mejores y pensando en otras cosas más útiles y haciendo cosas que te sirvan realmente en lo que sea que estés viviendo, y luego preocuparte más de tu vida y no tanto de los demás, pensar en ti y asegurarte de que sea lo que sea que estés haciendo, lo hagas por ti mismo y para ti, no para que el weon de al lado se sienta bien y tú te sientas bien por eso. Es la típica excusa de aquel que no sabe hacer las cosas por uno. Y aunque parezcas ser la persona más generosa y la más buena, wn, tú crees que mañana ese tipo al que ayudaste y que pensaste que era tu amigo te va a rescatar? Que te va a salvar de las llamas de tu propio cuerpo incendiado...
Imaginamos que sí, creemos que sí... Esperamos que sea así.
Pero, ¿y si no?
Quién podrá defendernos?
Al final todos somos solos. Y cuesta tanto tragarte esa espina.

A mí me cuesta.


No sé quién eres tú.

Otra vez

viernes, 28 de febrero de 1986

No sé. Yo creo que ha cambiado, pero no estoy segura de cómo ni de cuándo ni de por qué. La vida es así no más, me imagino. Y no sé si esté bien luchar contra eso, o sentirme mal porque ha pasado... ¿A quién tengo que satisfacer? Por qué he de sentirme así...

Los giros, los viajes, las sonrisas, el éxito, el amor.

El momento de estar feliz a veces parece estar tan lejos, y en un segundo simplemente lo pierdes, así como llega, de la nada se va, se nos escapa de los dedos como si no fuera más que arena o tierra mojada con aroma a llanto de una mujer desilusionada y perdida, cansada y sola.

El dolor de perder la ínfima parte de lo que más queríamos, la única cosa que pretendíamos conservar, ese ínfimo detalle del ínfimo trozo de coloración, el pigmento que nos hacía ver todo de rosa. A ratos la vida es tan gris.
Dónde está el puto verde oliva.

Y de cuándo estamos tan preocupados, de cuándo hacemos todo pensando en los demás, qué cresta estamos buscando, por qué juzgamos, a quién evitamos, cuándo será el día en que el sol ya no vuelva a brillar?

Y si mañana despierto y ya no existo, qué haremos, con quién jugaremos, a quién le deberemos dinero?

Y con qué puta cara te vas a levantar a decirme lo que hice mal, lo que no hice, lo que querías que hiciera. Con qué derecho te has creído que puedes herirme y secar la pequeña gota de ego que me va quedando, arrojarme al suelo y hacerme llorar? Hasta más no poder...

Lo has conseguido pues, tu intención.
Me siento muy mal.