Todo se transforma.

sábado, 15 de febrero de 1986

La vida cambia y las cosas cambian y las personas cambian y todo lo que te rodea cambia y lo que te pasa cambia y lo que no te pasa es porque algo cambió y a la vez lo que te pasó igual.
Y por eso claramente a veces te copai y querís mandar todo a la mierda, lo que es muy comprensible y a todos nos hace falta de vez en cuando.
Pero entonces no sabes qué más hacer. Y es cuando el deber en ti te exige que canalices toda esa energía que estás sin darte cuenta gastando, lo que probablemente tampoco sepas cómo hacer. Porque entonces lo que sabes es nada, siendo que todo es obvio. Y siendo eso obvio también.

Lo que no es necesariamente cierto es que este querer mandar todo a la mierda venga de un mal sentimiento como la rabia o la tristeza, ya que también una máxima y extrema posible felicidad puede provocar que no quieras saber más de nadie pues falta no te hace. Pero el hecho claro que no es ése. Pues de lo que en verdad hablo es de qué hacer cuando eso te pasa.
Pero hay tantas cosas.
Y nada pareciera ser suficiente... Cuando siempre lo son! Claro que no, el humano, ambicioso, siempre aspira a más, porque, O SEA, todo tiene que estar perfecto, sino, no está bien... Crees tu eso? Crees realmente que es correcto?
Si al final todo está en equilibrar.
Cuando logras el balance todo está como debe estar y no hay más de uno ni más de otro y entonces tienes todo lo que necesitas porque realmente no te falta nada más!

Te sientas, te concentras. El estallido del sentimiento puro e inmenso que tienes incrustado y que te provoca tanta conmoción a flor de piel resalta... Todos se dan cuenta de cómo estás porque es lo que en verdad se refleja en ti.
Un dibujo, una fotografía.
La energía que en ti estaba ya no está más porque cada gramo de ella se ha ido trasladando a sólo un pedazo de papel o a una excelente capacidad de transmitirla.
Y las letras de cada uno de los pensamientos que pasaron por tu cabeza al estar en ese estado resaltan ahora y se forman ya, en cada minuto y en cada segundo que pasa por ti y por los demás.
Te das cuenta finalmente de lo que has hecho y de lo que tal sentimiento inspiró en ti, y que en cada uno está y que no todos lo sabemos explotar, y que claro que es necesario hacerlo, no todos de igual manera pero de manera igual :)

El cómo una simple canción te puede calmar! Escucharla o componerla! Sacar de ti lo que a otro puede identificar.
O dibujar ese paisaje! Perpetuar con tus manos y tu mente lo que para ti significa algo.
O sacar tal fotografía de aquel momento, capturar esa belleza que quizás algún otro ojo vio pero que no supo apreciar.
O escribir este texto... o alguno, o uno, u otro... Y sacar con él todo lo que tenías que decir... Porque para el momento que ha acabado... Te das cuenta de que te has balanceado... Volviste al equilibrio... Y todas estas palabras, podrán servir a alguien más. O simplemente podrán recordarte lo que en alguna vez estuviste, o por lo que alguna vez sentiste algo más allá de lo trivial.

El momento, el traspaso.

viernes, 14 de febrero de 1986

Antes.
Risas interiores, emoción, incomodidad. Ver cómo las cosas han cambiado, ver cómo están cambiando, cómo cambiarán.
Impotencia, miedo, inestabilidad, no saber manejar lo que sabes que podría suceder.
Ansiedad, preparación, que llegue pronto, que termine luego.
Sentir lo que viene y esperar lo mejor, pretender que lo que se aproxima traerá cosas buenas para ti, que todo dará un giro y que ese giro te volteará para el lado del bien, de la tranquilidad, de lo que tú realmente quieres. Pensar en ello como un hecho, saber que puede ser así.
Durante.
Felicidad y tristeza, abrazos, cariños, buenos deseos, juegos, lágrimas, espejos, conmoción.
El momento, el traspaso, la vuelta, mirar hacia atrás.
Despedirse, olvidarlo, avanzar.
Llorar de alegría y gritar de emoción, extrañar muchos tiempos y lamentarse de que esos momentos ya no los vas a vivir otra vez. Ahora ha cambiado y lo que te espera nunca lo ibas a siquiera imaginar.
Después.
Vida, gozo, energía, ganas, alegría, impaciencia.
Entretención, novedad.
Ambientes extraños, personas extrañas, inseguridad, intento de relajación.
Intranquilidad, duda, preocupación.
Desilusión.
El qué hice, el por qué pasó, el qué pude hacer para evitarlo. El no me tengo que arrepentir de nada, el todo pasa por algo, el pudo ser mucho peor, el pudo no haber pasado nada.
Pero si ya fue, qué queda por hacer?
Aprender, saber qué pensar, saber cómo prepararte, cómo llegar.


Quizás no todo fue como quisiste que fuese, quizás las cosas no se dieron como lo tenías pensado.
Pero un día no dice un año.
Esperemos que sea la despedida para que luego en adelante todo pueda empezar realmente a salir bien.

2005

jueves, 13 de febrero de 1986

Es obvio, todos este último día del año piensan en cómo estuvieron, qué les pasó, qué no les pasó, qué les pudo pasar. No podemos ser un poco más originales? Si al final todo ya fue, ahora es tiempo de mirar hacia adelante, darte cuenta de lo que estuvo ausente para hacerlo presente en este año que se viene.



Si tu año fue como el pico: puta que lata. ahora se vendrá mejor.
Si tu año fue bacán: puta que wena. ahora se vendrá mejor.



Si siempre es lo mismo, pensamos y tratamos de que todo esté bien, pero al final igual pasará todo lo que tenga que pasar aunque eso involucre que la pasemos re mal y nos pasen puras tragedias. La idea es estar conciente de eso para que no te afecte, al menos no tanto como te podría afectar.
Y entonces? Piensa en lo que esperas del 2006. Piensa en lo que quieres que sea.




Qué quiero yo?
Equilibrio




(Porque no hay nada mejor)

La noche

miércoles, 12 de febrero de 1986

Estaba con él, lo había conocido minutos atrás en un bar mientras compartíamos nuestras experiencias y nuestros tipos de vida. Qué haces tú, qué hago yo, cómo estás. Había algo en él que me atraía, su linda barba, su linda boca, su tacto conmigo, cuando me tomó la mano, cuando se acercó a mí.
Me había recién encontrado con él cuando estaban cerrando, así que bajamos, pero me detuve. Yo no andaba sola. Lo que eventualmente terminé por olvidar. Dejó de importarme y me fui de su mano, hacia donde ninguno de los dos sabía, hablando trivialidades que sólo nosotros conocemos.
Cada vez me sentía más parte de su vida, como si nunca hubiera existido el "no te conozco", todo detalle de nunca habernos visto era nulo y sus brazos me rodeaban como si fuese lo que él más quería, su ternura y la mía invadían y llenaban cada espacio del lugar. Nuestro reflejo en las ventanas capturaba lo más maravilloso de lo que podría llamarse amor. Amor en su conceptualidad.
Él lograba que yo me dejara llevar, y al yo hacerlo él también se olvidaba del resto. No había nadie más en las calles, y, aunque hubiese, nunca las habríamos notado, el poder de nuestra unión superaba los límites de la existencia. Cualquiera que nos hubiera visto diría lo mismo, pero no así tanto como nosotros mismos que logramos vivirlo.
Eran las 5 de la mañana, y habíamos llegado a donde finalmente nos dirigimos. Al entrar, todos nuestros encantos realzaron y de nuestras bocas salió el aire que debíamos respirar.
No se veía nada, la oscuridad de la noche nos había sumergido hasta lo más profundo. Y, entonces, logró besarme, y, con su beso, posar sus manos en mi cuello. Luego, yo también lo besé.
El poder de la pasión se nos dio en bandeja y yo no lo quise tomar. Estaba ahí para mí como usualmente lo está, pero nuevamente lo rechacé. Sus manos me buscaban, su calor rodeaba nuestros extremos y me incitaba a ceder, pero yo no lo hice. Sentí su cariño en concreto mientras se abalanzaba hacia mí, mientras con su tacto acariciaba cada centímentro de mi cuerpo. Cómo me gustaba besar sus labios, su cuello. Cómo me gustaba que besara mi boca. Claramente me hacía aspirar a más, y a la vez lograba hacerme olvidar de todo otro asunto. Sólo él y yo, en ese momento, en ese lugar, con la oscuridad encima y la emoción por dentro.
Lo que me hizo sentir mientras el tiempo transcurría, mientras la inmensidad se nos hacía cada vez menos enorme, cuando el mundo se volvía sólo una pieza, con sólo dos personas. Y entonces él me buscó, y en ese entonces yo estaba para él. La sensación que ocurrió en mí logró abrir mis ojos, y con mis ojos se abrió mi boca, el sentir que me invadía estalló mi interior, el dolor.
Y así en la mañana siguiente todo acabó sin un adiós.
Nada de lo que fue logró perdurar, lo único que quedó fue el dolor que me hacía recordar lo que vivimos, y lo que no logramos vivir también.
Cuando él despertó, estaba solo. Y se dio cuenta de que nunca debió haber hecho lo que hizo.

Quién hubiese dicho que mi pensar y el de él no valdría de nada. Que sólo emoción y ansiedad nos uniría. Que nada es real, que nada lo fue.
Que la magia de la noche nos terminó por encantar.

Ejemplos

martes, 11 de febrero de 1986

Es cierto, siempre me negué a la oportunidad de amarte, nunca confirmé el hecho de que te pudiese querer como "algo más". Y así es todas las veces, por eso los que dicen que nunca hay que decir nunca tienen razón. Heme aquí hoy, presente esta tarde, escribiendo estas palabras, y pensando en ti, cuando meses antes jamás lo hubiese imaginado, y tampoco lo hubiese hecho.
Podría ser lindo, qué romántico pensarán, pero la verdad es que no lo es. Porque me torné inconsecuente, y me molestó.
Ya, es cierto, sí dije que nunca estaría contigo, y muchas veces pienso que no podría estarlo, que qué estoy haciendo, que qué me pasa. Que no eres para mí, que merezco más.
Es cierto que no hice lo que dije que haría, o en este caso lo que dije que no haría, por eso mismo no es lindo, por eso mismo me decepcioné de mí misma, igual es fuerte, y no me gusta.
También es cierto que todo depende de cómo uno lo mire.
Es cierto que en el momento de decir tales cosas no te conocía como te conozco ahora, que no había visto este lado tuyo, que quizás sí lo había visto y no lo había querido aceptar. Mis ojos te ven ahora de diferente manera, mi corazón ahora siente otras cosas, mi mente en este momento está invadida por ti.
Bueno, ok, es cierto. Nunca pensé que estaría escribiéndote esto, pero lo que en verdad nunca imaginé es quererte de la forma en que te quiero hoy. Y que se note, no hablo de cuánto te quiero, sino de cómo te quiero, porque eso es más importante, y quiero que estés seguro que es de verdad, aunque quizás te lo he dicho, pero no creo que realmente lo sepas, y tampoco creo que lo vayas a saber.

Lo mejor de todo es cómo estás tú cuando sientes cosas así, qué importan los demás?

A mí me da risa. Aunque más que darme risa, me desagrada.
Por qué chucha la forma de ver las cosas cambia tanto cuando uno está bien?
Sé la respuesta, pero también sé que debería ser siempre igual.


Te quiero, y por eso: gracias.

CHAGO

lunes, 10 de febrero de 1986

"Érase un hombre que amaba sin esperanza. Se había encerrado por entero dentro de sí e imaginaba irse consumiendo en la llama de su amor. El mundo desapareció para él. No veía el cielo azul ni el bosque verde; no oía el murmullo del arroyo ni los sones del arpa; todo derredor suyo se había desvanecido, dejándole abandonado y miserable. Su amor creció, sin embargo, de tal suerte, que prefirió consumirse y morir en su hoguera antes que renunciar a la posesión de una mujer. Y entonces sintió que su amor devoraba todo lo que en él había distinto, se hacía poderoso e imponía a la amada lejana su impreriosa atracción, haciéndola acudir a su lado. Pero cuando abrió los brazos para recibirla en ellos, la advirtió transformada, y vio y sintió, sobrecogido, que había atraído a sí todo el mundo perdido. Estaba allí, ante él, y se le daba por entero, cielo, bosque y arroyo volvían con nuevos colores, llenos de vida y de luz, le pertenecían y hablaban su lenguaje. Y, en lugar de ganar tan sólo una mujer, tenía al mundo entero en su corazón y cada una de las estrellas del cielo resplandecía en él e irradiaba placer por toda su alma... Había amado, y amando se había encontrado a sí mismo. Pero la mayoría de los hombres aman para perderse en su amor."


Siempre te quise dedicar esto, chago, pero no alcancé a mostrártelo, era casi como tu me contabas que te sentías, enamorado de alguien que no conocías, suponiendo que era eso lo que te tenía tan mal, creías haber hallado finalmente el por qué de todo. Habrá sido? Terrenalmente puede que no lo sepamos, pero confío en que algún día me vas a responder.

estoesparami

domingo, 9 de febrero de 1986

Me encantó que estuvieras, que fueras, que me abrazaras, que me miraras, que me secaras las lágrimas, que me hicieras reir, me encantó que me acompañaras, que te acercaras, que me besaras, me encantó que me acariciaras, que pensaras en mí, que te preocuparas.
Cosas siento que sólo yo podría explicar, y a la vez no puedo sacar.
Algo hay que hacer con esto que me carcome, que me llena de a poco, que me colapsa la mente, que me distrae y que me hace olvidar, tan lindo que es, tan lindo que podría ser.
Si te dijera, si tan sólo supieras, si te dijera, qué me dirías, cómo me mirarías, qué pasaría.
¿Sería igual?.
Qué cambiaría.
El riesgo de lo desconocido.

Es extraño pensar que esto nos pasa no de a poco y que a veces no nos damos cuenta de lo que ocurre alrededor por estar pendientes de las trivialidades diarias que nos tienden la trampa y nos hacen caer. Si tan sólo estuviese segura, si tan sólo fuese segura. Si tan sólo de tu boca salieran las palabras.
Nadie entiende por qué no hacemos las cosas que realmente queremos hacer, nadie comprende el por qué de actuar si pensamos diferente.
Estar con alguien, estar contigo. Un beso, una caricia, una mirada... cambiaría todo.
Me haría sentirme........... c o m p l e t a.