Todo cambia tan rápido que uno mismo no se da cuenta, y es obvio, cierto, pero tienes que pensarlo porque es real el hecho de que no te percatas de lo que pasa a tu alrededor, de cómo todo gira en torno a lo que haces y a las grandes consecuencias que puede tener cada uno de tus actos, acciones y palabras.
Y a veces el tiempo pareciera pasar tan lento, y es cuando la inmensidad tan inmensamente inmensa te deja atónito, pensar en las razones por las cuales cada uno está donde está y por qué sin embargo hay gente que está contigo sabiendo que puede estar con alguien mejor, y a la vez saber que nunca existirá alguien mejor, porque siempre habrá otro mejor que ese, y así sucesivamente, como la perfección. Pensar en la perfección como algo imposible, considerarla como opción, aspirar a ella teniendo en cuenta tu total fracaso, tu aboluta pérdida, tu declarada victoria de dones y regalos. El regalo de la vida y el regalo de la muerte, porque hay que agradecerlos. Porque hay por qué agradecer.
Creer en lo que uno quiere y esperanzarse en ello, impregarlo a lo tuyo y no dejar que nadie lo sobrepase.
Y cuando te das cuenta que estás escribiendo pura mierda se va todo, pero de todo vale, porque sólo para ti tiene real sentido, algunos entenderán pero nadie por completo, porque tendrían que pensar exactamente igual que yo para hacerlo. Pasar por mí y por todo lo que he hecho. He ahí lo que nos diferencia, no el pensamiento, sino lo que pensamos de aquel. Irónico, no? No.
Y a veces el tiempo pareciera pasar tan lento, y es cuando la inmensidad tan inmensamente inmensa te deja atónito, pensar en las razones por las cuales cada uno está donde está y por qué sin embargo hay gente que está contigo sabiendo que puede estar con alguien mejor, y a la vez saber que nunca existirá alguien mejor, porque siempre habrá otro mejor que ese, y así sucesivamente, como la perfección. Pensar en la perfección como algo imposible, considerarla como opción, aspirar a ella teniendo en cuenta tu total fracaso, tu aboluta pérdida, tu declarada victoria de dones y regalos. El regalo de la vida y el regalo de la muerte, porque hay que agradecerlos. Porque hay por qué agradecer.
Creer en lo que uno quiere y esperanzarse en ello, impregarlo a lo tuyo y no dejar que nadie lo sobrepase.
Y cuando te das cuenta que estás escribiendo pura mierda se va todo, pero de todo vale, porque sólo para ti tiene real sentido, algunos entenderán pero nadie por completo, porque tendrían que pensar exactamente igual que yo para hacerlo. Pasar por mí y por todo lo que he hecho. He ahí lo que nos diferencia, no el pensamiento, sino lo que pensamos de aquel. Irónico, no? No.

1 absurdos intentos de comprensión:
si, bastante irónico...
y bastante coherente también esta mierda...
salúoz
Publicar un comentario