Él me dijo eso, ayer, y se dio la casualidad de que yo lo estuve pensando un rato antes, y él estaba ahí mientras yo lo pensaba, claro que, no se lo dije en ese momento, y pudo haberse dado que los dos pensáramos lo mismo, al mismo tiempo, pero no se dio así.
Resulta que él tenía razón, entonces cuando me dijo eso fue como resumir lo que yo había pensado, y calzó justo.
Es como el litro y el litro 100. O como las dos líneas que son una pero que en verdad no. Tú siempre has sabido algo, pero la realidad es que nunca sabes nada, crees saber pero estás equivocado, o al contrario. Y tienes que esperar a que algo pase para darte cuenta, esperar a que sucedan cosas, ser paciente pero a la vez no serlo para que puedan pasar y buscar.
Dudarlo. Pero si lo dudas mucho te vas a la mierda, como si alguien te pusiera en jaque.
Estás mirando el cielo sabiendo que es azul, porque lo ves y no es verde ni amarillo, es azul. Hasta que llega el niñito y te dice "El cielo no es azul, porque el azul es un color y los colores no existen" y ahí te caes y es como si toda tu vida fuera un error, porque, ¿y qué pasa si el niño tiene razón? tú sabes que el cielo es azul, lo sabes, siempre lo ha sido, lo sabes mucho, ¿qué se cree este pendejo? ¿por qué viene y te dice eso? qué va a saber él... él no sabe nada.
Y ahí dudaste, el pequeño niño te hizo cuestionar y te mandó a la chucha, ahí estás ahora y ahí te quedarás hasta que venga otra persona y te mande a la cresta.
Es increíble la profundidad del pensamiento a partir de una situación tan superflua, como la del litro y el litro 100, Cristóbal Colón y el financiamiento de su viaje, las líneas, el caballo de mar, seahorses as well.
TODO.
El agua, los aguas.
Resulta que él tenía razón, entonces cuando me dijo eso fue como resumir lo que yo había pensado, y calzó justo.
Es como el litro y el litro 100. O como las dos líneas que son una pero que en verdad no. Tú siempre has sabido algo, pero la realidad es que nunca sabes nada, crees saber pero estás equivocado, o al contrario. Y tienes que esperar a que algo pase para darte cuenta, esperar a que sucedan cosas, ser paciente pero a la vez no serlo para que puedan pasar y buscar.
Dudarlo. Pero si lo dudas mucho te vas a la mierda, como si alguien te pusiera en jaque.
Estás mirando el cielo sabiendo que es azul, porque lo ves y no es verde ni amarillo, es azul. Hasta que llega el niñito y te dice "El cielo no es azul, porque el azul es un color y los colores no existen" y ahí te caes y es como si toda tu vida fuera un error, porque, ¿y qué pasa si el niño tiene razón? tú sabes que el cielo es azul, lo sabes, siempre lo ha sido, lo sabes mucho, ¿qué se cree este pendejo? ¿por qué viene y te dice eso? qué va a saber él... él no sabe nada.
Y ahí dudaste, el pequeño niño te hizo cuestionar y te mandó a la chucha, ahí estás ahora y ahí te quedarás hasta que venga otra persona y te mande a la cresta.
Es increíble la profundidad del pensamiento a partir de una situación tan superflua, como la del litro y el litro 100, Cristóbal Colón y el financiamiento de su viaje, las líneas, el caballo de mar, seahorses as well.
TODO.
El agua, los aguas.

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