Se torna incómodo una vez que ya se ha dejado la costumbre, y te vuelves un extraño dentro de tal mundo que pareciera ser complicado, pero es tan, demasiado, simple. Te das cuenta de muchas cosas que pasan en ti pero es sólo que no las quieres aceptar, como que la idea incrustada en tu cabeza de cómo tienen que ser realmente las cosas te hace querer pensar cosas que en verdad no sientes, es entonces cuando evades tus propios sentimientos, lo que eventualmente te hará reventar, pues la triste acumulación de verdades ignoradas que habitan tu mente serán capaces en algún minuto de dominarte a ti y a tu forma de ver el mundo, quizás, también. Porque al final todos vemos el mundo de distinta manera. Y la idea es encontrar a alguien que vea el mundo de la misma forma que tú, aunque sepas que es difícil encontrar a alguien así que y que probablemente tampoco exista. Y ahí es cuando uno se adapta. El ser humano es adaptable, bien cierto es, claramente.
Ver el mundo.
Claro que te influye, si al final la vida no es triste, ni el mundo una mierda, somos nosotros los que sí, porque después de todo, cada uno ve lo que quiere ver. Y por más que nos importen los demás, uno está solo, nadie vivirá la triste vida en esta mierda de mundo por ti.
Nunca se sabe lo que puede llegar a pasar... de un día a otro un caos puede estallar en tu cabeza, en tu cuerpo, en tu entorno. Aprender a valorar, a su debido tiempo. Nadie se da cuenta de lo importante que es aquello y lo imprescindible que puede llegar a ser, lo triste realmente es que nadie lo hace.
Querer, sentir, no querer, no sentir. ¿Quién más va saber? Sólo tú, sólo tú, sóóóólo...
Hay que volver a acostumbrarse, seguir el círculo, la rutina.
Pero es lo lindo... porque sientes que cada vez es diferente, y, CLARAMENTE, lo es.
Valorar, aceptar!
Ver el mundo.
Claro que te influye, si al final la vida no es triste, ni el mundo una mierda, somos nosotros los que sí, porque después de todo, cada uno ve lo que quiere ver. Y por más que nos importen los demás, uno está solo, nadie vivirá la triste vida en esta mierda de mundo por ti.
Nunca se sabe lo que puede llegar a pasar... de un día a otro un caos puede estallar en tu cabeza, en tu cuerpo, en tu entorno. Aprender a valorar, a su debido tiempo. Nadie se da cuenta de lo importante que es aquello y lo imprescindible que puede llegar a ser, lo triste realmente es que nadie lo hace.
Querer, sentir, no querer, no sentir. ¿Quién más va saber? Sólo tú, sólo tú, sóóóólo...
Hay que volver a acostumbrarse, seguir el círculo, la rutina.
Pero es lo lindo... porque sientes que cada vez es diferente, y, CLARAMENTE, lo es.
Valorar, aceptar!

0 absurdos intentos de comprensión:
Publicar un comentario