Quid pro quo

miércoles, 29 de enero de 1986

Puede ser que la gente le tema a los cambios, pero es comprensible, son unos fomes que quieren vivir por siempre igual. No digo que yo no sea fome, ni que me gusten estas vueltas de dirección, supongo que sólo lo encuentro estúpido, pero cuando se refiere a mí, también me asusto.

Ella no me cae muy bien, trato de pasarla pero no puedo, y no porque yo quiera, sino porque es mejor. Sería bueno si yo dejara no más el ambiente fluir, y que todo salga como debe, pero siempre lo impido y cambio las cosas, porque no quiero que pase, sé que será peor.
No sé si los cambios para peor sean buenos, quizás lo son, probablemente sí, pero es difícil.

En todo caso siempre estamos cambiando, es por eso que nunca podrás conocerme, porque siempre soy diferente, todos los días aprendo algo nuevo que cambia mi forma de ser, me estoy como moldeando y me moldearé hasta que muera. Entonces, cuando muera podrás conocerme. Llegaré a mi último molde, en el que sabré todo lo que tenía que saber porque hice todo lo que debía hacer para saberlo. Podrás hablar mil años conmigo para poder averiguar cómo pienso y cómo actúo, y sabrás que siempre seré igual, porque, como estaré muerta, ya no habrá nada para cambiar, pues, no tendré vida.
Pero será a toa raja porque podrás conocerme, y si tengo suerte, quizás yo pueda conocerte a ti, ya que hablar todo el rato de mí se tornará fome, y a ratos tendremos que hablar sobre ti también. Lo bakán es que podemos hablar de cualquier cosa y te estoy conociendo y tú a mí, aunque no hablemos de nosotros.

Ahora no te conozco, aunque yo trato, y siento que tú también tratas de conocerme a mí, se nota, te intereso porque te intrigo. Las personas son todas diferentes, pero en el fondo son iguales, si conoces a alguien una vez después conocerás a alguien igual, y te acordarás de la otra persona, pero te tendrás que quedar con la nueva. Y es por eso que cuando conoces a alguien que te intriga es bakán, porque tienes que conocerlo mucho para darte cuenta de que es igual a los demás, y como nunca puedes conocerlo tanto, siempre crees que es especial, y mueres pensando en eso, pero mueres feliz, porque de ahí no podís saber ni aprender algo más, cachai?

Y no hay que ilusionarse.
Y no hay que suponer.


No saquís conclusiones, po. F O M E

1 absurdos intentos de comprensión:

Anónimo dijo...

las ultimas 3 lineas son la pura y santa verdad..
Pero asi morimos felices ...
o tenemos una pequeña ilusion antes de dorminos cada noche.